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    <title>Noticias</title>
    <link>http://www.radiomaria.org.gt/-noticias.aspx</link>
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    <item>
      <title>FAMILIAS MISIONERAS POR RADIO MARIA</title>
      <link>http://www.radiomaria.org.gt/familias-misioneras-por-radio-maria.aspx</link>
      <pubDate>Mon, 09 Apr 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.radiomaria.org.gt/familias-misioneras-por-radio-maria.aspx</guid>
      <description><![CDATA[<p><img class="floatpanel,Image on Right" style="float: left;" src="http://www.radiomaria.org.gt/Data/Sites/11/GalleryImages/Thumbnails/alcancias.jpg" alt="" width="267" height="201" /></p>
<p>Una genuina participación para lograr el apoyo que nuestra querida emisora está esperando…. Haga su colecta entre familiares, amigos y conocidos…. La recibiremos del 28 de abril al 6 de mayo, con ocasión de la semana de Mariatón.</p>
<p> </p>
<p>Inscriba usted a su familia….Contáctenos a nuestras líneas de comunicación… PBX 2245-3800 mensaje de texto al 5525 anteponiendo el nombre “Maria”… Facebook <strong>RMG</strong>, Twitter <strong>@RMGuate</strong>… pagina web <a href="http://www.radiomaria.org%2Cgt/">www.radiomaria.org,gt</a>, visítenos en 10ª calle 6-86 zona 2, Ciudad de Guatemala en nuestras zonas de cobertura con las redes integrales de voluntariado.</p>
<p> </p>
<p style="text-align: center;"><strong>MARIATON 2012 "DESDE </strong><strong>LA FE, CON MARÍA, 15 AÑOS AL SERVICIO </strong><strong>DE LA MISIÓN CATÓLICA EN GUATEMALA</strong>”</p>
<p> </p>
<p align="center"> </p>]]></description>
    </item>
    <item>
      <title>MARIATÓN 2012</title>
      <link>http://www.radiomaria.org.gt/mariaton-2012.aspx</link>
      <pubDate>Mon, 09 Apr 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.radiomaria.org.gt/mariaton-2012.aspx</guid>
      <description><![CDATA[<p align="center"><strong>“Desde la fe, con María…15 años al servicio de la misión católica en Guatemala”<br /></strong><strong>Del 28 de abril al 6 de mayo</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong>Meta:</p>
<p align="center"><strong> Q1, 000,000.00</strong></p>
<p style="text-align: left;" align="center"><strong> ¿Qué  es Mariatón?</strong></p>
<p>Fiesta en familia de Radio María, para lograr una extraordinaria promoción, captación económica e integración de nuevos voluntarios  y benefactores.</p>
<p> </p>
<p style="text-align: left;" align="center"><strong>¿Cómo participar?</strong></p>
<p align="center">Apoyando en sede central, Redes de voluntariado en el interior del país… brindando  su creatividad para colectas en parroquias, centros comerciales, arterias principales de la Ciudad de Guatemala y más...contáctenos: PBX 2245-3800, FACE RMG, TWITTER RMGuate, WEB <a href="http://www.radiomaria.org.gt/">www.radiomaria.org.gt</a></p>]]></description>
    </item>
    <item>
      <title>MENSAJE  PASCUA 2012 MONS. OSCAR JULIO VIAN MORALES</title>
      <link>http://www.radiomaria.org.gt/mensaje--pascua-2012-mons-oscar-julio-vian-morales.aspx</link>
      <pubDate>Mon, 09 Apr 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.radiomaria.org.gt/mensaje--pascua-2012-mons-oscar-julio-vian-morales.aspx</guid>
      <description><![CDATA[<p align="center"><em>“En la muerte de Cristo la muerte ha sido vencida </em></p>
<p align="center"><em>y en su resurrección hemos resucitado todos” </em><em>(Prefacio de Pascua II)</em></p>
<p> <em>Queridos hermanos y hermanas:</em></p>
<p>La Cuaresma es como un extenso retiro espiritual en el que la Iglesia se prepara durante cuarenta días para la celebración del Triduo Pascual: pasión, muerte, sepultura y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. En ella, se puede decir, se realiza un camino de maduración de la existencia humana que nos lleva a la confrontación de nosotros mismos con la Palabra y los Sacramentos, para llegar así a la Promesa de la Redención y la realización del Reino de Dios.</p>
<p>En la Biblia el numero cuarenta tiene mucho significado: el diluvio duró cuarenta días (Gn 7,17); cuatrocientos fueron los años que estuvieron los hijos de Jacob en Egipto (Gn 15,13); Moisés y Elías llegaron al encuentro con Dios después de una purificación de cuarenta días y cuarenta noches en la montaña (Ex 24, 12-18; 1 Re 19, 3-8); el pueblo liberado de la esclavitud alcanzó la promesa tras un largo éxodo por el desierto que duró cuarenta años (Dt 1, 1-3; 8, 2-15). Jesús mismo vivió la cuaresma (Mt 4,2).</p>
<p>Junto a la Cuaresma se ordenan una serie de símbolos cargados de significación: el desierto, las pruebas de la fe, la Promesa de la tierra nueva, la esperanza, la liberación, la purificación del hombre, la Alianza, el encuentro del pueblo con su Dios, etc. todo esto nos indica, como reza el prefacio V de cuaresma, que “es un camino de nuevo éxodo a través del desierto cuaresmal, para que lleguemos a la montaña santa, con el corazón contrito y humillado,  y así reavivemos nuestra vocación de pueblo de la alianza, convocado para bendecir su nombre, escuchar su Palabra y experimentar con gozo sus maravillas.”</p>
<p>Nos dice el Santo Padre en su mensaje para la Cuaresma de este año: “Este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.”</p>
<p>Para este año he querido tomar como centro del mensaje de la Pascua estos versos del segundo prefacio pascual, porque en verdad es justo y necesario dar gracias a Dios, porque muriendo destruyó la muerte y resucitando nos dio nueva vida. Todos somos partícipes de esa resurrección, y cabalmente es el objetivo propio de la cuaresma, prepararnos para morir el hombre viejo  y renacer a un hombre nuevo. Abandonar nuestra vida de pecado y renovarnos interiormente. Cristo que es la luz del mundo, que alejó las tinieblas del pecado y de la muerte, nos alumbra con su luz y revestidos de gracia y santidad, por el bautismo,  somos enviados como discípulos y misioneros a  anunciar la alegría de la salvación.</p>
<p><em>“En la muerte de Cristo la muerte ha sido vencida”</em></p>
<p>El Misterio Pascual es el culmen de la revelación cristiana. El relato de la pasión, muerte y resurrección del Señor ocupa un lugar extenso en los cuatro evangelios. Es la parte más dominante. Desde muy pequeños se nos ha enseñado la vida de Jesús, y sobre todo en nuestro país, donde la piedad popular es muy fuerte, niños y jóvenes conocen a Jesús, sobre todo en su pasión, no así en el resto del ministerio público de Jesús.</p>
<p>Este Misterio Pascual constituye el núcleo de predicación cristiana desde los comienzos. Incluso, en nuestros días los retiros espirituales que se realizan en las parroquias y movimientos laicales siguen este  esquema. Es muy importante resaltar que todos los relatos de Pasión expresan  la fe de la Iglesia en el designio salvador de Dios.</p>
<p>Jesús, en la Última cena, manifestó claramente que su muerte iba a ser un sacrificio por los hombres y que constituiría la Nueva y eterna Alianza entre Dios y el Nuevo Pueblo, que es la Iglesia.  Como en el monte Sinaí, la sangre de las víctimas selló la alianza de Yahvé con su pueblo, así también, sobre la Cruz, la sangre de la víctima perfecta, Jesús, va a sellar entre Dios y los hombres la Alianza Nueva.</p>
<p>En la Pasión y muerte del Señor se cumplieron todas las profecías sobre el Mesías Salvador. Este relato no se puede separar del de la resurrección porque Cristo va a triunfar. A los ojos de los que le rodeaban parecía una derrota y un fracaso, pero nunca estuvo tan cerca del triunfo definitivo como entonces. La Pasión es el camino de la Gloria. La pasión y muerte hace posible la gloria de la resurrección. Cuántas veces en la vida experimentamos este misterio, sufrimos, como Cristo, la pasión, el camino de la cruz, la enfermedad, las tribulaciones, las preocupaciones, pero luego encontramos la gloria y la paz.</p>
<p>Queridos hermanos, la cuaresma es el camino de la cruz, también nosotros tenemos que subir al monte del calvario y morir. Morir a tantas situaciones del pecado que nos alejan de Dios, morir a nuestro orgullo, la vanidad, el querer ser más que los demás, la autosuficiencia, el deseo de aparecer y muchas realidades de pecado tan existenciales. Cristo, en el árbol de la cruz venció la muerte.</p>
<p>La muerte y el pecado ya no tienen más poder sobre nosotros, somos libres de la esclavitud del pecado. Esta es una realidad que debemos llevar a la práctica. Aunque nuestro pueblo ha sufrido tantos años de conflicto armado,  aunque la violencia nos azota cada día más, aunque la cultura de la muerte nos rodea, aunque los malvados, extorsionadores, narcotraficantes y secuestradores cada día hacen de las suyas, ellos ya no tienen más el poder. Cristo es el único que triunfa sobre la muerte, y nosotros no pertenecemos a la muerte, sino a la Vida misma que es Cristo. Como los discípulos, también nosotros no entendemos la muerte, no entendemos estas realidades, lo entenderemos al ver a Cristo resucitado.</p>
<p> </p>
<p><em>“…y en su resurrección hemos resucitado todos”</em></p>
<p>En cada uno de los Sacramentos, especialmente los sacramentos de iniciación cristiana a los que se preparan nuestros catecúmenos,  se actualiza este misterio Pascual. En el bautismo somos sumergidos en el agua, para ser purificados del pecado y, por el agua y el Espíritu, renacemos a una vida de gracia; en la Eucaristía actualizamos el sacrificio redentor de Nuestro Señor en la cruz, un sacrificio no cruento, el pan y el vino que se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor; en la Confirmación somos ungidos como otros Cristos – Ungidos confirmamos, libre y conscientemente, la fe en Cristo Jesús.  Esto quiere decir que por los sacramentos somos partícipes de una vida nueva, que en la resurrección de Cristo, todos hemos resucitado.</p>
<p>El termino resurrección hace referencia a la acción de resucitar, de dar nuevo ser o nueva vida. Jesús señala en el Evangelio: «Yo soy la resurrección y la vida. El que vive en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás» (<a href="http://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan11:25;&amp;version=RVR1960;"><em>Jn</em> 11:25</a>). Jesús señala que quienes creen en él son ya nuevas creaturas.</p>
<p> </p>
<p>La resurrección  es pues, el centro y piedra angular de la fe cristiana, tal como lo afirmó san Pablo: «Si Cristo no resucitó, vacía es nuestra predicación, vacía es también nuestra fe» (1 Cor 15:14). Jesús no es un fantasma, no es un cuerpo revivido como el de Lázaro, no es ficción y tampoco es una pantomima. Cuando decimos que Cristo vive, afirmamos verdaderamente un hecho histórico que dividió la historia, un hecho trascendental para toda la humanidad.  Cristo vive  en medio de nosotros y vive para siempre, con un cuerpo transformado y glorificado.</p>
<p> </p>
<p>Queridos hermanos, hoy más que nunca tenemos que dar a conocer esta gran noticia, Cristo está en medio de nosotros, hemos sido partícipes de su naturaleza divina, participamos de su propia vida. No somos seres extraños o malignos. Al contrario somos hijos amados de Dios, esta gracia tiene un primado absoluto en nuestra vida y en la vida de la Iglesia.</p>
<p> </p>
<p>Pero sucede, queridos hermanos, que muchas veces en el ejercicio de nuestra propia libertad rechazamos esta vida nueva que Cristo nos da. El pecado, en sus múltiples manifestaciones, nos aparta del camino de la vida y nos conduce a la esclavitud, la muerte y la destrucción. Por eso, la invitación para esta Cuaresma - Pascua es a la conversión, que nos hace participar del triunfo del Resucitado e iniciar un camino de transformación.</p>
<p> </p>
<p>Jesucristo es plenitud de vida que eleva la condición humana a condición divina para su gloria. Dice Jesús: “Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud” (Jn 10, 10).  Su amistad nos hace que renunciemos a la vida de pecado, al adulterio, la fornicación, la pornografía, soberbia, gula, lujuria, drogas, alcohol, porque Él quiere transformar toda nuestra realidad, para que alcancemos la plenitud de vida en todas sus dimensiones: personal, familiar, social y cultural.  Por ello, hemos de iniciar este camino de cuarenta días con entusiasmo y alegría, para que transfiguremos los  variados aspectos de nuestra vida. Sólo así se hará posible percibir que Jesucristo es nuestro salvador en todos los sentidos de la palabra. Sólo así, manifestaremos que la vida en Cristo sana, fortalece y humaniza. Porque Él es el Viviente, que camina a nuestro lado, descubriéndonos el sentido de los acontecimientos, del dolor y de la muerte, de la alegría y de la fiesta. “La vida en Cristo incluye la alegría de comer juntos, el entusiasmo por progresar, el gusto de trabajar y de aprender, el gozo de servir a quien nos necesite, el contacto con la naturaleza, el entusiasmo de los proyectos comunitarios, el placer de una sexualidad vivida según el Evangelio, y todas las cosas que el Padre nos regala como signo de su amor sincero. Podemos encontrar al Señor en medio de las alegrías de nuestra limitada existencia y, así, brota una gratitud sincera.” (DA 355).</p>
<p> </p>
<p><em>Finalmente, somos invitados a resucitar con Cristo</em></p>
<p> </p>
<p>Hermanos, aceptemos la invitación de Cristo el Señor, para resucitar con él. El ciclo litúrgico Cuaresma – Pascua es un tiempo hermoso. La naturaleza, la gastronomía, la música, el ambiente nos dice que es un tiempo de Gracia, no lo dejemos pasar sin provecho. Profundicemos, convirtámonos, volquemos nuestra mente, corazón y sentimientos a Cristo. No pongamos resistencia a su Palabra.</p>
<p>Esta Cuaresma y Semana Santa veremos multitudinarias y majestuosas manifestaciones de fe, los solemnes cortejos procesionales, velaciones, unciones, conciertos de marchas, etc. no nos quedemos en ¡<em>qué bonito</em>!, como María, nuestra Madre: ¡hagamos lo que él nos dice! ¡Guardemos y meditemos su Palabra en nuestro corazón! para que la Pascua sea de provecho para la Iglesia y para nuestra Patria. Que sean verdaderas catequesis vivientes para los niños y jóvenes, que han de conocer a Jesús, no como una imagen, sino como un amigo de verdad.</p>
<p>Ante una Guatemala que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor; con mis mejores deseos de una santa y fecunda Pascua; y junto al Santo Padre de corazón les imparto mi bendición.</p>
<p> </p>
<p align="center">¡Felices Pascuas de Resurrección!</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p align="center">+ Oscar Julio Vian Morales, sdb</p>
<p align="center">Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala</p>]]></description>
    </item>
    <item>
      <title>JORNADA MUNDIAL DE LA MISERICORDIA</title>
      <link>http://www.radiomaria.org.gt/jornada-mundial-de-la-misericordia.aspx</link>
      <pubDate>Tue, 03 Apr 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.radiomaria.org.gt/jornada-mundial-de-la-misericordia.aspx</guid>
      <description><![CDATA[<p><img src="http://www.radiomaria.org.gt/Data/Sites/11/GalleryImages/WebImages/logo-esp.jpg" alt="" width="450" height="94" /></p>
<p>Radio María en el mundo, celebrará la Jornada de la Misericordia con el Tema "Maria, Mujer de Fe, Madre de Misericordia".</p>]]></description>
    </item>
    <item>
      <title>MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA XLVI JORNADA MUNDIAL  DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES</title>
      <link>http://www.radiomaria.org.gt/mensaje-del-santo-padre-benedicto-xvi-para-la-xlvi-jornada-mundial--de-las-comunicaciones-sociales.aspx</link>
      <pubDate>Wed, 25 Jan 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
      <guid>http://www.radiomaria.org.gt/mensaje-del-santo-padre-benedicto-xvi-para-la-xlvi-jornada-mundial--de-las-comunicaciones-sociales.aspx</guid>
      <description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"> </p>
<p style="text-align: justify;">Queridos hermanos y hermanas:</p>
<p style="text-align: justify;">Al acercarse la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales de 2012, deseo compartir con vosotros algunas reflexiones sobre un aspecto del proceso humano de la comunicación que, siendo muy importante, a veces se olvida y hoy es particularmente necesario recordar. Se trata de la relación entre el silencio y la palabra: dos momentos de la comunicación que deben equilibrarse, alternarse e integrarse para obtener un auténtico diálogo y una profunda cercanía entre las personas. Cuando palabra y silencio se excluyen mutuamente, la comunicación se deteriora, ya sea porque provoca un cierto aturdimiento o porque, por el contrario, crea un clima de frialdad; sin embargo, cuando se integran recíprocamente, la comunicación adquiere valor y significado.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido. En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro; elegimos cómo expresarnos. Callando se permite hablar a la persona que tenemos delante, expresarse a sí misma; y a nosotros no permanecer aferrados sólo a nuestras palabras o ideas, sin una oportuna ponderación. Se abre así un espacio de escucha recíproca y se hace posible una relación humana más plena. En el silencio, por ejemplo, se acogen los momentos más auténticos de la comunicación entre los que se aman: la gestualidad, la expresión del rostro, el cuerpo como signos que manifiestan la persona. En el silencio hablan la alegría, las preocupaciones, el sufrimiento, que precisamente en él encuentran una forma de expresión particularmente intensa. Del silencio, por tanto, brota una comunicación más exigente todavía, que evoca la sensibilidad y la capacidad de escucha que a menudo desvela la medida y la naturaleza de las relaciones. Allí donde los mensajes y la información son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial. Una profunda reflexión nos ayuda a descubrir la relación existente entre situaciones que a primera vista parecen desconectadas entre sí, a valorar y analizar los mensajes; esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas y pertinentes, originando un auténtico conocimiento compartido. Por esto, es necesario crear un ambiente propicio, casi una especie de “ecosistema” que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas. Los motores de búsqueda y las redes sociales son el punto de partida en la comunicación para muchas personas que buscan consejos, sugerencias, informaciones y respuestas. En nuestros días, la Red se está transformando cada vez más en el lugar de las preguntas y de las respuestas; más aún, a menudo el hombre contemporáneo es bombardeado por respuestas a interrogantes que nunca se ha planteado, y a necesidades que no siente. El silencio es precioso para favorecer el necesario discernimiento entre los numerosos estímulos y respuestas que recibimos, para reconocer e identificar asimismo las preguntas verdaderamente importantes. Sin embargo, en el complejo y variado mundo de la comunicación emerge la preocupación de muchos hacia las preguntas últimas de la existencia humana: ¿quién soy yo?, ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué puedo esperar? Es importante acoger a las personas que se formulan estas preguntas, abriendo la posibilidad de un diálogo profundo, hecho de palabras, de intercambio, pero también de una invitación a la reflexión y al silencio que, a veces, puede ser más elocuente que una respuesta apresurada y que permite a quien se interroga entrar en lo más recóndito de sí mismo y abrirse al camino de respuesta que Dios ha escrito en el corazón humano.</p>
<p style="text-align: justify;"> En realidad, este incesante flujo de preguntas manifiesta la inquietud del ser humano siempre en búsqueda de verdades, pequeñas o grandes, que den sentido y esperanza a la existencia. El hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida: todos buscamos la verdad y compartimos este profundo anhelo, sobre todo en nuestro tiempo en el que “cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales” (Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2011)</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que considerar con interés los diversos sitios, aplicaciones y redes sociales que pueden ayudar al hombre de hoy a vivir momentos de reflexión y de auténtica interrogación, pero también a encontrar espacios de silencio, ocasiones de oración, meditación y de compartir la Palabra de Dios. En la esencialidad de breves mensajes, a menudo no más extensos que un versículo bíblico, se pueden formular pensamientos profundos, si cada uno no descuida el cultivo de su propia interioridad. No sorprende que en las distintas tradiciones religiosas, la soledad y el silencio sean espacios privilegiados para ayudar a las personas a reencontrarse consigo mismas y con la Verdad que da sentido a todas las cosas. El Dios de la revelación bíblica habla también sin palabras: “Como pone de manifiesto la cruz de Cristo, Dios habla por medio de su silencio. El silencio de Dios, la experiencia de la lejanía del Omnipotente y Padre, es una etapa decisiva en el camino terreno del Hijo de Dios, Palabra encarnada… El silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En esos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio” (Exhort. ap. Verbum Domini, 21). En el silencio de la cruz habla la elocuencia del amor de Dios vivido hasta el don supremo. Después de la muerte de Cristo, la tierra permanece en silencio y en el Sábado Santo, cuando “el Rey está durmiendo y el Dios hecho hombre despierta a los que dormían desde hace siglos” (cf. Oficio de Lecturas del Sábado Santo), resuena la voz de Dios colmada de amor por la humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Si Dios habla al hombre también en el silencio, el hombre igualmente descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. “Necesitamos el silencio que se transforma en contemplación, que nos hace entrar en el silencio de Dios y así nos permite llegar al punto donde nace la Palabra, la Palabra redentora” (Homilía durante la misa con los miembros de la Comisión Teológica Internacional, 6 de octubre 2006). Al hablar de la grandeza de Dios, nuestro lenguaje resulta siempre inadecuado y así se abre el espacio para la contemplación silenciosa. De esta contemplación nace con toda su fuerza interior la urgencia de la misión, la necesidad imperiosa de “comunicar aquello que hemos visto y oído”, para que todos estemos en comunión con Dios (cf. 1 Jn 1,3). La contemplación silenciosa nos sumerge en la fuente del Amor, que nos conduce hacia nuestro prójimo, para sentir su dolor y ofrecer la luz de Cristo, su Mensaje de vida, su don de amor total que salva.</p>
<p style="text-align: justify;">En la contemplación silenciosa emerge asimismo, todavía más fuerte, aquella Palabra eterna por medio de la cual se hizo el mundo, y se percibe aquel designio de salvación que Dios realiza a través de palabras y gestos en toda la historia de la humanidad. Como recuerda el Concilio Vaticano II, la Revelación divina se lleva a cabo con “hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y los hechos significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas” (Dei Verbum, 2). Y este plan de salvación culmina en la persona de Jesús de Nazaret, mediador y plenitud de toda la Revelación. Él nos hizo conocer el verdadero Rostro de Dios Padre y con su Cruz y Resurrección nos hizo pasar de la esclavitud del pecado y de la muerte a la libertad de los hijos de Dios. La pregunta fundamental sobre el sentido del hombre encuentra en el Misterio de Cristo la respuesta capaz de dar paz a la inquietud del corazón humano. Es de este Misterio de donde nace la misión de la Iglesia, y es este Misterio el que impulsa a los cristianos a ser mensajeros de esperanza y de salvación, testigos de aquel amor que promueve la dignidad del hombre y que construye la justicia y la paz.</p>
<p style="text-align: justify;">Palabra y silencio. Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y esto es especialmente importante para los agentes de la evangelización: silencio y palabra son elementos esenciales e integrantes de la acción comunicativa de la Iglesia, para un renovado anuncio de Cristo en el mundo contemporáneo. A María, cuyo silencio “escucha y hace florecer la Palabra” (Oración para el ágora de los jóvenes italianos en Loreto, 1-2 de septiembre 2007), confío toda la obra de evangelización que la Iglesia realiza a través de los medios de comunicación social.</p>
<p style="text-align: justify;">Vaticano, 24 de enero 2012, fiesta de San Francisco de Sales</p>
<p style="text-align: justify;"> </p>
<p style="text-align: justify;"> BENEDICTUS PP. XVI</p>
<p style="text-align: justify;">© Copyright 2012 - Libreria Editrice Vaticana</p>
<p><strong><span style="color: #663300;"><em><br /></em></span></strong></p>]]></description>
    </item>
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