La abierta profesión de la fe católica por parte de los conductores es un aspecto típico de Radio María, y asimismo sus programas de promoción humana y de entretenimiento tienen una apertura sobrenatural. Sin embargo eso no es suficiente para definir las características de Radio María.

Para entender su fuerza y su fascinación inconfundible hay que decir que es una radio que anuncia la conversión. A través de Radio María la Virgen quiere dar una voz a la Iglesia para volver a despertar la fe y llamar a la conversión a nuestra generación, extraviada en las tinieblas y en la sombra de muerte del ateísmo y del materialismo.

El anuncio de la conversión es el dinamismo profundo de Radio María. Es la tensión a “salvar almas” que lleva esta emisora más allá del corral del redil, donde los feligreses se encuentran amparados, para llamar también a los más lejanos, anunciando a ellos el perdón, la misericordia y la esperanza.

Radio María es escuchada con gusto no solamente por los fieles apegados, sino también por las “personas lejanas”, que llevan en su corazón la nostalgia de Dios y por muchas personas de diferentes confesiones religiosas.

Las obras de la oración y de la evangelización que caracterizan la parrilla de programación de Radio María tienen como finalidad la santificación de las almas.

El crecimiento de los radioyentes en la fe, en la esperanza y en la caridad es el objetivo último de todas las transmisiones.
Para eso dan una contribución importante también los testimonios de los radioyentes quienes, en sus intervenciones, hablan de sus problemas, de sus luchas, de sus derrotas y de sus triunfos. Radio María es una radio de vida, donde la doctrina de la fe debe convertirse en la luz y en la fuerza en el camino espiritual. El éxito de Radio María no consiste tanto en el índice de audiencia, cuanto en las almas que regresan a Dios.